“El valor que nos proporciona el trabajo es como la confianza en uno mismo”

Emerson

Para mí también es cierto, trabajar es una de las cosas más satisfactorias que tenemos los seres humanos pues nos permite desarrollar muchas de nuestras destrezas y habilidades, no sólo las técnicas sino sobre todo las competencias para la vida (compromiso, disciplina, motivación, resiliencia, cooperación, autoliderazgo personal…) todas relacionadas directamente con nuestro crecimiento personal, y nuestra capacidad de ser felices.

El trabajo es tan importante para el ser humano, que promueve la salud, disipa el aburrimiento, crea riqueza, da sentido a la vida, proporciona una vía para desarrollar la creatividad, nos permite expresarnos a nosotros mismos y poner en práctica nuestras habilidades personales, resalta la autoestima y ofrece oportunidades frecuentes de contacto social.

"Del trabajo proviene cuanto hay de grande en el hombre, y la civilización es su producto"

Esta frase de Samuel Smiles (que, por cierto, su vida hizo en mi opinión gala a su apellido) reafirma un hecho: Todo el capital de la humanidad es trabajo acumulado; lo crearon las generaciones que han trabajado, y sus dueños legítimos son las generaciones que trabajan.

Cuando le preguntamos a una persona ¿cómo te ganas la vida?, la mayoría responde describiendo las tareas que realizan, pero casi nadie habla del propósito de la organización de la cual forman parte. Así que suelen verse dentro de un sistema sobre el cual no ejercen ninguna influencia.

Por esto es importantísimo realizar acciones que inviten a las personas a sentirse no sólo parte sino a vivenciar su vida profesional “siendo” la organización. Y este quiebre debe procurarse desde la cúpula de la organización o departamento, como un mentor que acompaña a su aprendiz.

“Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida"

Esta famosa frase de Confucio nos lleva a reflexionar… si estadísticamente la mayoría de las personas trabaja la tercera parte de su vida, o sea, pasamos la tercera parte de nuestra vida trabajando…

… ¿vale la pena, o no, procurar que nuestro trabajo sea satisfactorio?

Todos sabemos que no es posible separar el trabajo del desarrollo de nuestra vida, así que la calidad de nuestro trabajo, la forma en que lo desempeñamos, nuestras actitudes, comportamientos, emociones y pensamientos… y la visión interna que tenemos respecto a lo que hacemos, afecta a toda nuestra vida porque es parte de ella.

El trabajo que se hace con espíritu de amor suele ser siempre de mayor cantidad y de mejor calidad que el que se desempeña únicamente por dinero.

Cuando un hombre está dedicado a realizar un trabajo que le agrada, para él no es penoso trabajar más y mejor. Sin embargo, hemos de tener en cuenta que por mucho que nos guste nuestro trabajo, habrá sin duda, tareas que nos desagraden, pero, al fin y al cabo, el objetivo es mantener la visión global positiva que el trabajo nos aporta, ¿verdad?

¿No te parece pues, que será mucho más gratificante cambiar la perspectiva de nuestro trabajo?

A fin de cuentas, todo depende del color con que se mire…

Y otra pregunta más: ¿acaso no es fundamental tratar cada tarea y a las personas del equipo como prioridades en mi vida profesional?

Si en este momento no eres del todo feliz o hay algo que desees mejorar, o realmente estás pasando por un momento complicado… y deseas desde el fondo de tu corazón una transformación positiva, me llamas, solicitas tu cita y si dices «Yo quiero amar mi trabajo», tendremos una sesión de coaching totalmente gratuita. te garantizo que en una sola sesión sentirás ya un cambio en positivo.

Si deseas saber más… haces link aquí.

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