Dice Jorge Bucay, escritor argentino y terapeuta gestáltico que la Felicidad es la certeza de no sentirse perdido.

Y yo también estoy muy de acuerdo con esta frase pues una persona que sabe a dónde se dirige y que sabe quién es, tiene mucha más facilidad y mayores probabilidades de superar los reveses de la vida, así como también, muchos más recursos para afrontar los obstáculos que se encuentre en su camino.

Porque todo radica en nuestra visión del mundo, en la manera en que cada uno lo vemos, y en la forma en que nos desenvolvemos en él.

Y la ciencia lo confirma

Gran cantidad de estudios científicos revelan que la felicidad es independiente de las circunstancias, depende de nuestra percepción.

Así, nuestra manera de sentir el mundo condiciona nuestro comportamiento; pensando que el mundo es hostil, nos comportamos de manera agresiva, malhumorada, reactiva, deprimida, negativa….

Y cuando vemos el mundo como un lugar amigable, somos amables, cariñosos, comprensivos, tolerantes, positivos, alegres….

Inteligencia Emocional

Desde la invención del escáner cerebral se puede analizar cómo funcionan las mentes felices, y cómo la manera en que canalizamos nuestras emociones condiciona nuestra vida.

Nuestra felicidad depende directamente de nuestro coeficiente de Inteligencia Emocional, algo que podemos resumir como la capacidad de relacionarnos positivamente con nosotros mismos (Inteligencia Intrapersonal) y con las demás personas (Inteligencia Interpersonal).

Amor y Felicidad

Ser feliz y vivir con paz, está directamente relacionado con el desarrollo de nuestras llamadas competencias blandas (compromiso, confianza y confiabilidad, cooperación, liderazgo personal….). Todo ese tipo de aspectos que forman parte del SER, intrínsecamente relacionadas de manera imprescindible con la capacidad de sentir amor, proyectarlo sin límites y ante cualquier ser humano, y, así mismo, recibirlo de manera incondicional, sin miedos, recelos ni resentimientos.

Amar es Felicidad

Muchas personas olvidan el “SER”

El inmenso avance de los últimos tiempos en los países desarrollados, parece que nos está deshumanizando y mecanizando nuestras acciones, convirtiéndonos en robots que tienen y no son, olvidando lo único que es realmente importante en esta vida, somos nosotros, las personas.

La sociedad ha cambiando drásticamente, podemos vivir más, de manera más cómoda y segura, pero en este cambio también es difícil encontrar con la misma frecuencia ciertas costumbres y modales que ayudaban a mantener la armonía entre las personas.

Y es por todo esto por lo que, personalmente, creo que es urgente preocuparnos por recuperar nuestros valores como eje rector de nuestra vida, promoviendo el respeto por cada uno de nosotros, y por los demás. 

«La felicidad depende de nosotros mismos»

Aristóteles

Si consideras que eres una persona feliz, me alegro, es maravilloso, ¿verdad?

Si no eres feliz o crees que algo puedes mejorar en tu vida, y quieres hacerlo… aquí estoy para acompañarte. Si me pides cita por teléfono y me indicas «Quiero ser Feliz», te regalo una sesión gratuita de coaching.