Todas la Intervención Educativa se apoya sobre la Inteligencia Emocional para modificar «positiva-mente» la conducta y mejorar la capacidad y habilidades del aprendizaje.

A modo de resumen, algunas de las actividades para niñ@s con dificultades en el aprendizaje, desmotivación, fracaso escolar y problemas de índole similar consisten en aumentar y reforzar:

  • Atención, concentración y memoria
  • Hábitos de estudio (comprensión y memorización)
  • Organización
  • Autoestima y habilidades intrapersonales
  • Habilidades sociales
  • Lectura, escritura, cálculo, etc.

Cuando los conflictos de los menores se muestran como problemas de conducta, nuestras actividades se orientan a la disminución de:

  • Introversión y extroversión descontrolada
  • Falta de seguridad y autoestima
  • Timidez
  • Agresividad
  • Dificultad en las relaciones sociales o familiares (padres y hermanos), etc.